Álvaro se sentía un poco triste y confundido. Hasta que apareció Ceni con su caja mágica.
Ese día, Álvaro supo que su dificultad para leer y escribir tiene un nombre: dislexia.
Y aprendió que, con ayuda y herramientas, juegos y colores, podía aprender como todos.
«Este lindísimo cuento ayuda a dar visibilidad y a comprender qué es la dislexia. Hablemos de dislexia y ayudemos a visibilizar esta condición.» MARÍA ARABETTI, presidenta de Disfam Argentina.
Ensayo
24 páginas
21 cm x 21 cm
Encuadernación acaballada